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PróximamenteHoy descubrirás: La relación entre Coatlicue Tonantzin y Nuestra Señora de Guadalupe, por qué ambas fueron veneradas en el Tepeyac y la distinción que presenta la fuente.
Idea central: Tonantzin significa «nuestra madrecita». La página distingue ese nombre de la identificación de Guadalupe con Coatlicue Tonantzin.
¿Tonantzin y la Virgen de Guadalupe son la misma divinidad?
Actualmente hay corrientes de opinión que tratan de remarcar las semejanzas y coincidencias entre la diosa Coatlicue Tonantzin, más conocida como “la Tonantzin”, adorada por los aztecas previo a la llegada de los españoles, y la Virgen de Guadalupe aparecida a Juan Diego, unificándolas en un único “ente” denominada Tonantzin Guadalupe.
Introducción. Historia.
Actualmente hay corrientes de opinión que tratan de remarcar las semejanzas y coincidencias entre la diosa Coatlicue Tonantzin, más conocida como “la Tonantzin”, adorada por los aztecas previo a la llegada de los españoles, y la Virgen de Guadalupe aparecida a Juan Diego, unificándolas en un único “ente” denominada Tonantzin Guadalupe.
Se ha llegado a hablar de una especie de “sincretismo religioso” y a propagar la idea de que, no sólo no se apareció la Santísima Virgen, sino que la unificación de estas dos “deidades femeninas” fue un invento de algún misionero para ayudar en la evangelización de los indígenas. Sin embargo, estas suposiciones carecen de fundamento y además omiten datos objetivos históricos.
No es creíble que los mismos misioneros hubieran buscado alguna forma de sincretismo con la nueva cultura ya vencida, cuya religión había sido dominada y fundamentalmente extirpada por creerla satánica. Esto, aparte de falso, es completamente anacrónico.
No se puede obviar que en México existía -como en España-, el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, que se encargaba de perseguir y castigar los actos contrarios a la fe, a las buenas costumbres y a la moral cristiana, prestando especial atención a los actos de idolatría y a la herejía. Y hay que tener también muy presente que el primer inquisidor fue el propio fray Juan de Zumárraga, que ejerció como tal desde1536 a 1543, llevando a cabo la realización de 183 causas.
Por lo tanto, hablar de sincretismo religioso entre la Coatlicue Tonantzin y la Virgen de Guadalupe carece de todo rigor y fundamento histórico.
El encuentro entre esas dos civilizaciones, la azteca y la española, se da en momentos de gloria y de expansión por parte de ambas culturas. España acababa de expulsar a los musulmanes de su territorio, y con la reina Isabel “La Católica” se estaba llevando a cabo una especie de purificación dela religión de toda forma de superstición y paganismo.
Por esto mismo, los franciscanos que llegaron a México jamás pretendieron el sincretismo a la hora de evangelizar a los indígenas, ni trataron de atraerlos a la fe por caminos tortuosos de malentendidos. Al contrario, desde el inicio se esforzaron por dejarles clarísimo que Jesucristo no era Quetzalcóatl, atacando a éste tan sin miramientos como a todos los demás “demonios” del Anáhuac, tal y como describe Bernardino de Sahagún.
De hecho, en la primera Junta Apostólica que se llevó a cabo en la Nueva España en 1524, los frailes franciscanos tenían clara una idea: debían desarraigar toda idolatría que era considerada satánica, e implantar la fe católica, bautizando a los indígenas para que pudieran obtener la salvación.
¿Quién era la diosa Coatlicue Tonantzin?
Coatlicue es una palabra náhuatl que significa “la de la falda de serpientes”. Es la madre de Huitzilopochtli, dios de la guerra, quien nació en el momento preciso para defender a su madre de la furia de sus hermanos. De acuerdo con la leyenda, Coatlicue era viuda, madre de los 400 Surianos y de Coyolxauhqui.
Se dice que Coatlicue ofrecía como penitencia barrer el Templo de la Serpiente, localizado en Coatepec, y que un día cayó del cielo una bola de plumas finas, la cual guardó en su pecho y al buscarla ya no la encontró, pues con ella había quedado encinta. Al saber que su madre estaba embarazada, sus hijos se sintieron deshonrados, por lo que su hija Coyolxauhqui incitó a sus hermanos para matarla.
Listos para consumar su plan fueron a buscarla, pero antes de poder hacerle daño, nació Huitzilopochtli, se atavió como guerrero y mató a sus hermanos.
La figura de Coatlicue es representada con cabeza bicéfala de serpientes coralillo, símbolo de la sangre y fertilidad. Con sus pechos caídos nos deja ver su figura materna que ha amamantado y criado a cientos de hijos. Sus garras en manos y pies le servían para devorar toda injusticia y su collar adornado con manos, corazones y una cabeza nos recuerda los sacrificios realizados en aquellos tiempos.
Así mismo su falda, llena de serpientes, hace alusión a su nombre con el que se entrega fuerte, dadora de vida y al mismo tiempo devoradora de la humanidad.
Los mexicas asumieron la maternidad de esta diosa como propia, y le añadieron el nombre de Tonantzin, que en idioma náhuatl significa “nuestra madrecita”, quedando la nominación como Coatlicue Tonantzin, aunque cariñosamente le llamaban sólo “la madrecita” es decir, Tonantzin.
¿Por qué se aparece la Virgen María en el mismo sitio?
A esta diosa, la adoraban en el cerro del Tepeyac, pero cuando se produjo la conquista, el propio Capitán General Hernán Cortés ferviente cristiano y devoto de la Virgen María, destruyó los ídolos de la colina del Tepeyac, incluyendo a la Tonantzin, borrando así el antiguo y “diabólico” culto idolátrico.
A pesar de que durante tantos años los indígenas habían rendido amorosa devoción y realizado numerosas peregrinaciones, ofrendas y sacrificios humanos a Coatlicue, tras la llegada de los españoles, esta diosa -junto con el resto-, había quedado sorda y muda a las súplicas de sus “hijos” tras la caída de Tenochtitlan. Su Tonantzin les había dejado huérfanos al igual que el resto de sus dioses. Su cosmovisión se había desvanecido, más bien había sido arrasada.
Ante este sentimiento de orfandad, la Virgen María de Guadalupe decide aparecerse en el mismo lugar y sublimar el mensaje de la verdadera maternidad de la humanidad. Ella se presenta como Madre de Dios, pero seguidamente le revela a Juan Diego: “Porque, en verdad, yo me honro en ser tu madre compasiva, tuya y de todos los hombres que vivís juntos en esta tierra, y también de todas las demás variadas estirpes de hombres, los que me amen; los que me llamen, los que me busquen, los que confíen en mí. Porque ahí, en verdad, escucharé su llanto, su tristeza, para remediar, para curar todas sus diferentes penas, sus miserias, sus dolores”.
¿Por qué surge la confusión entre Tonantzin y Guadalupe?
Tonantzin es esa palabra náhuatl que significa nuestra madrecita. Decir Tonantzin Guadalupe no está mal, no forma parte de la idolatría ni presupone un sincretismo, ya que literalmente se traduce como Nuestra Madrecita Guadalupe. Por esta razón a la Virgen María de Guadalupe se le puede llamar Tonantzin Guadalupe.
El problema reside en unificar a Coatlicue Tonantzin con Nuestra Señora de Guadalupe inventado incluso hasta una iconografía sincrética como han hecho algunos artistas. La Virgen es Madre de todos los que la invoquen y ahora, aztecas y españoles, somos hermanos en Ella. Esto cambia necesariamente la relación entre los habitantes de esta tierra. Por su parte, los españoles deberán aprender a vivir su religión de manera distinta.
Ya no aliada al poder sino al servicio del indio, es decir del explotado, una religión respetuosa del otro, de su cultura y del respeto por su vida.
Puntos importantes
La luz del Tepeyac
- Acercarnos a la historia y a las tradiciones de los pueblos con respeto, evitando simplificaciones que impidan comprender su experiencia religiosa.
- Reconocer en María una Madre compasiva que escucha el llanto, la tristeza y los dolores de sus hijos.
- Rechazar toda forma de idolatría que reduzca a las personas, las culturas o la fe a instrumentos de poder.
- Trabajar por una fe que se ponga al servicio de quien sufre, del respeto por la vida y de la dignidad de cada persona.
- Construir fraternidad entre quienes tienen historias y culturas distintas, reconociendo en Guadalupe una Madre para todos.
Glosario
Surianos
Los Centzon Huitznáhuac, los 400 hijos de Coatlicue, dioses de las estrellas del sur.
Coatepec
Cerro o Montaña de la Serpiente, lugar del relato del nacimiento de Huitzilopochtli y referente simbólico del Templo Mayor de Tenochtitlan.
Inculturación
Concepto que la página utiliza para explicar la aparición de María en ese contexto cultural.